El año pasado una tienda de ropa en Providencia vendió como nunca durante el CyberMonday: tres días de pedidos sin parar. La dueña estaba feliz hasta que cerró el mes y la cuenta no daba. Había facturado más que cualquier otro octubre y, aun así, le quedó menos plata en la caja. El problema no fue vender poco: fue descontar a ciegas, regalando el margen completo en varios productos. Eso es justo lo que vas a evitar si haces una cuenta antes de la campaña.
El error que comete media pyme en octubre: descontar para vender más y terminar vendiendo a pérdida
La lógica suena impecable. CyberMonday viene con tráfico enorme, todos comparan precios, y si no pones un descuento llamativo te pasan por encima. Entonces sale el clásico "30% en todo", se publica, y las ventas suben. El número de pedidos te da la razón en el momento.
El problema aparece después, cuando llega la cuenta del mes. Vendiste el triple de unidades pero ganaste menos, o derechamente perdiste. ¿Por qué? Porque un descuento no sale del precio de venta como si fuera gratis: se descuenta directo de tu margen. Si tu margen era de 35% y descontaste 40%, no estás ganando menos: estás poniendo plata de tu bolsillo en cada venta.
La trampa es que esto no se ve en el momento. Ves el pedido entrar, el dinero llegar a la pasarela, y todo parece ir bien. Recién cuando restas los costos —el producto, la comisión de Transbank o Mercado Pago, el despacho, la publicidad— te das cuenta de que vendiste a pérdida. Y para entonces ya pasó el CyberMonday.
La cuenta que tienes que hacer ANTES de la campaña: tu margen real por producto
Antes de decidir cualquier descuento necesitas un solo número por producto: cuánto te queda de margen una vez descontado el costo. No el precio de venta. No la facturación. El margen.
Ejemplo: producto que vendes a $25.000 con costo $16.000 → margen $9.000 (36%)
Digamos que vendes un producto a $25.000 y te cuesta $16.000 ponerlo en la mano del cliente (el costo del proveedor, ya sin IVA si eres contribuyente de IVA). La cuenta es simple:
-
Margen en pesos = Precio de venta − Costo→ $25.000 − $16.000 = $9.000 -
Margen en % = Margen en pesos / Precio de venta→ $9.000 / $25.000 = 36%
Ese 36% es tu colchón: todo lo que tienes para repartir entre el descuento, las comisiones y la publicidad. Cuando descuentas, comes de ese 36%, no del precio completo. Si nunca has hecho esta cuenta, vale la pena revisar primero cómo fijar bien los precios de tu negocio, porque el margen de hoy depende de cuán bien armaste tu precio desde el principio.
Si descuentas 40%, vendes a $15.000 y pierdes $1.000 por unidad
Ahora mira qué pasa con ese mismo producto si te dejas llevar por el "40% off" de la competencia:
- Precio con 40% off: $25.000 × 0,60 = $15.000
- Tu costo sigue siendo: $16.000
- Resultado por unidad: $15.000 − $16.000 = −$1.000
Pierdes $1.000 por cada unidad vendida, y eso antes de la comisión de la pasarela y del despacho. Mientras más vendas, más plata pones. Es el peor escenario posible: trabajar el triple para terminar más pobre, todo por un descuento que elegiste mirando al vecino en vez de tu propia cuenta.
¿Sabes cuál es el margen real de cada uno de tus productos antes del próximo CyberMonday?
El sistema financiero que tu negocio necesita.
Ver Kavero EmpresasCómo calcular tu descuento máximo sin tocar el punto de equilibrio
Tu descuento máximo —tu piso de descuento— es el punto donde el precio rebajado todavía cubre tu costo y los gastos de esa venta. Pasado ese punto, entras en rojo. Y se calcula con una fórmula que cabe en una servilleta.
La fórmula del piso de descuento según margen por categoría
Si lo único que quieres es no perder plata (vender al costo, margen cero), el descuento máximo es igual a tu margen %:
Descuento máximo sin pérdida = Margen %
Con el producto del ejemplo, margen 36%, podrías descontar hasta 36% y quedar en cero. Pero nadie quiere vender al costo tres días seguidos. Por eso conviene fijar un margen mínimo que quieras conservar y restarlo:
Descuento máximo = Margen % − Margen mínimo que quieres conservar
Si tu producto tiene 36% de margen y decides conservar al menos un 10% para no trabajar gratis, tu descuento máximo real es 26%. Ese es tu techo. Por debajo de 26% dejas plata; por encima, te acercas peligrosamente al costo.
Por qué un mismo % de descuento puede ser rentable en un producto y ruina en otro
Acá está la parte que casi nadie ve. Un descuento global de "todo a 30%" trata a todos tus productos como si tuvieran el mismo margen, y no lo tienen.
Imagina una tienda con dos líneas. Los accesorios tienen 60% de margen: un descuento de 30% les deja todavía la mitad del margen, sano. Pero la electrónica tiene 22% de margen: ese mismo 30% la manda a pérdida de inmediato. Aplicar el mismo porcentaje a ambos significa que los accesorios subsidian las pérdidas de la electrónica, y tú ni te enteras hasta que cierras el mes.
Por eso el descuento se decide por categoría, no de forma global. Cada grupo de productos tiene su propio margen y, por lo tanto, su propio piso. Para ubicar ese piso ayuda revisar tu punto de equilibrio del negocio: el nivel de ventas donde dejas de perder y empiezas a ganar. Si un descuento te baja por debajo de ese punto, la campaña te perjudica aunque vendas mucho.
El truco del volumen: cuándo un descuento agresivo SÍ conviene (y cuándo es trampa)
Hay un caso donde descontar fuerte sí tiene lógica: cuando el extra de unidades compensa el margen que cedes por unidad. Pero esto solo funciona con productos de margen alto.
Pongamos números. Tienes un producto con 50% de margen que vendes a $30.000 (costo $15.000, margen $15.000). En un mes normal vendes 100 unidades: $1.500.000 de margen total. Si descuentas 30%, lo vendes a $21.000 y tu margen por unidad baja a $6.000. Para igualar ese $1.500.000 necesitas vender 250 unidades, dos veces y media más. Si el CyberMonday te da ese volumen, el descuento valió la pena. Si solo te sube un 40% el volumen, perdiste margen total aunque vendiste más.
La trampa es asumir que el volumen va a llegar siempre. En productos de margen bajo, un descuento agresivo casi nunca se recupera, porque tendrías que vender una cantidad irreal. Antes de prometer un descuento fuerte, calcula cuántas unidades de más necesitas para empatar y pregúntate si tu tienda puede mover eso en tres días.
No olvides los costos de la campaña que se comen tu margen
Hasta acá hablamos solo del costo del producto. Pero una venta online arrastra costos que no existen cuando alguien paga en efectivo en tu local. También salen de tu margen y casi nadie los mete en la cuenta:
- Comisión de la pasarela: Transbank, Mercado Pago, Flow y similares se quedan entre 2% y 4% de cada venta, más IVA sobre esa comisión.
- Despacho: si ofreces envío gratis, ese costo lo absorbes tú. En Santiago se va fácil entre $3.000 y $5.000 por pedido; a regiones, más.
- Publicidad: en CyberMonday el costo por clic en Meta y Google sube porque todos pujan al mismo tiempo. La pauta también es margen que cedes.
- Embalaje y devoluciones: caja, relleno, y el porcentaje de pedidos que vuelven.
Vuelve al ejemplo del producto de 36% de margen. Si descontaste 26%, te quedaba un 10% de margen, unos $2.500 sobre el precio de $25.000. Pero si después restas la comisión de pasarela más $4.000 de despacho gratis, ese margen desaparece y entras en pérdida. El descuento que parecía seguro en la servilleta no lo era una vez que sumaste todo. Por eso conviene tener claro de antemano cuáles son tus costos fijos y variables: los variables son los que crecen con cada venta extra que sumas en campaña.
Cómo Kavero te da tu piso de descuento sin que tengas que armar planillas
Todo lo de arriba lo puedes hacer a mano con una planilla y un par de tardes. La fórmula no es difícil; lo difícil es tener el dato actualizado de cada categoría justo cuando lo necesitas, en septiembre, sin equivocarte al copiar un costo.
Kavero Empresas calcula esto solo. El sistema importa tus ventas y compras directo del SII, así que tus costos y precios reales ya están dentro, sin tipearlos. Con eso te entrega el margen por categoría y el punto de equilibrio ya calculados en el Dashboard, en las pestañas de Métricas y Salud Financiera. Así sabes —antes de la campaña, no después— cuál es el piso de descuento de cada línea y cuánto puedes mover sin tocar el punto donde empiezas a perder.
No te dice qué descuento poner: te muestra los números reales de tu negocio para que la decisión la tomes tú, en vez de copiar el "30% off" del vecino.
Checklist pre-CyberMonday: los 5 números que debes tener antes de octubre
Si llegas a septiembre con estos cinco números claros, entras a la campaña tranquilo y sales con plata, no con un susto:
- 1. El margen % real de cada categoría de producto. No el global, el de cada línea. Es la base de todo.
- 2. El margen mínimo que quieres conservar en campaña (por ejemplo 10%). Esto define tu techo de descuento.
- 3. Tu piso de descuento por categoría: margen % menos margen mínimo. El número que no debes pasar.
- 4. El costo de servir un pedido online: comisión de pasarela + despacho + embalaje. Réstalo siempre del margen.
- 5. Cuántas unidades de más necesitas vender para empatar el margen total si descuentas. Tu prueba de realidad.
Con esos cinco datos dejas de adivinar. El CyberMonday deja de ser una apuesta donde rezas que la facturación tape los huecos y pasa a ser una campaña que diseñas tú. Vender más no sirve de nada si vendes a pérdida; vender más sabiendo tu margen es donde está el negocio.
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