Durante años, dejar de pagar el CAE tuvo consecuencias difusas: el informe comercial, llamadas, la sensación incómoda de una deuda que quedó atrás. Eso cambió en 2026. La Tesorería General de la República inició en abril el cobro a más de 550 mil personas en mora, por una deuda que suma sobre $4 billones, y este año ya retuvo devoluciones de impuestos y ejecutó embargos. Si te llegó un aviso, esto es qué significa exactamente y qué opciones concretas tienes.
Por qué te cobra la Tesorería y no el banco
Esta es la parte que confunde a casi todos, y entenderla explica todo lo demás.
Tu CAE lo dio un banco, con el Estado como aval. Cuando dejas de pagar lo suficiente, el banco cobra la garantía: el Fisco le paga al banco y, al hacerlo, se subroga, es decir, pasa a ocupar el lugar del acreedor. Desde ese momento ya no le debes al banco: le debes al Estado.
Y eso importa porque el Estado cobra distinto. La Tesorería tiene facultades de cobranza coactiva que un banco no tiene, y las está usando:
- Retención de tu devolución de impuestos. Desde abril de 2026 la Tesorería retiene devoluciones de deudores morosos, en aplicación de la Ley 20.027. En la Operación Renta de este año ya se retuvieron montos significativos por esta vía.
- Cobranza administrativa y judicial, con un enfoque segmentado según el nivel de ingresos del deudor.
- Embargos. A junio de 2026 se reportaban más de 1.500 ejecutados, concentrados en los tramos de renta más altos.
La consecuencia práctica: el escenario de "mejor no lo toco" dejó de ser neutro. Antes acumulabas intereses y un mal informe comercial. Ahora la deuda tiene un mecanismo activo para llegar a tu plata, y el más común de todos es el que más gente descubre en abril sin haberlo visto venir: la devolución de impuestos que ya tenías gastada mentalmente.
Sobre esperar la condonación: dónde está el FES realmente
Mucha gente dejó de pagar apostando a que venía una condonación. Vale la pena mirar el estado real del proyecto, porque la apuesta tiene un costo que se paga mes a mes.
El FES, el instrumento que reemplazaría al CAE e incluiría un plan de reorganización y condonación de deudas educativas, fue aprobado por la Cámara de Diputados en agosto de 2025 y desde entonces está en la Comisión de Educación del Senado, sin avanzar y sin certezas de convertirse en ley.
Traducido: hoy no existe ninguna condonación vigente a la cual acogerse. Lo que sí existe, y está funcionando desde abril, es la cobranza. Esa asimetría es el dato que importa para decidir.
Puede que el FES se apruebe. Puede que incluya condonación parcial. Y puede que llegue en un plazo que no controlas. Mientras eso se define, tu deuda sigue creciendo con reajuste e intereses, y tu devolución de impuestos sigue siendo retenible. Esperar es una decisión legítima, pero conviene tomarla sabiendo que tiene precio, y no confundirla con no hacer nada.
Qué hacer, en orden
1. Averigua tu situación exacta, no la que recuerdas
Antes de cualquier decisión necesitas tres datos que casi nadie tiene a mano: cuánto debes hoy con reajuste e intereses, si tu deuda ya está en la Tesorería o sigue con el banco, y si tienes o no una devolución retenida. Eso se consulta directamente en la Tesorería, en tgr.gob.cl, con tu clave. Las cifras que uno tiene en la cabeza suelen ser las del día que dejó de pagar, y llevan años desactualizadas hacia arriba.
2. Pregunta por un convenio de pago
La Tesorería ha reforzado las alternativas para regularizar, y los convenios de pago están disponibles para deudores con ingresos mensuales bajo cierto umbral, que en la información pública de este año se ha señalado en torno a los $5 millones brutos. Los tramos de renta más alta enfrentan acciones judiciales directas.
El punto importante de un convenio no es solo detener la cobranza: es convertir una deuda sin fecha en una cuota conocida. Una deuda que no sabes cuánto es ni cuándo te va a golpear no se puede planificar. Una cuota mensual, sí. Y si te la asignan más alta de lo que puedes pagar, sostenerla tres meses y volver a caer en mora te deja peor que antes, así que el número tiene que salir de tu presupuesto real y no de tu optimismo.
3. Calcula cuánto te cabe, de verdad, antes de comprometerte
Este es el paso que casi todos se saltan y es el que define si el convenio funciona. Necesitas saber cuánto te queda al mes después de tus gastos fijos, y ese número no se estima: se calcula sobre lo que efectivamente gastaste los últimos tres meses. Si nunca lo has hecho, la base está en cómo hacer un presupuesto personal paso a paso.
Y hazlo contra el año completo, no contra un mes cualquiera. Comprometerse a una cuota en un mes tranquilo y descubrir en marzo que ese mes traía útiles, permiso de circulación y SOAP es la forma más común de romper un convenio recién firmado. Los siete gastos grandes que vienen entre septiembre y marzo están en el semestre más caro del año.
¿Cuánto te queda realmente disponible cada mes?
Registra tus gastos, mira tu excedente real y define una cuota que puedas sostener todo el año.
Conocer Kavero PRO4. Decide el orden si tienes otras deudas
Si además del CAE tienes tarjeta de crédito rotativa o líneas de crédito, el orden importa más que el esfuerzo. La deuda educativa suele tener una tasa considerablemente menor que una rotativa de retail o una línea, así que pagar el CAE aceleradamente mientras arrastras una rotativa es, en términos financieros, ir para atrás.
El orden habitual es: primero lo que está en cobranza activa y te expone a retención o embargo, después lo más caro por tasa, y al final lo más barato. Cómo priorizar cuando hay varias deudas está en bola de nieve vs. avalancha, y el panorama completo en cómo salir de deudas en Chile.
Si estás al día, esto igual te toca
Dos cosas que conviene revisar aunque nunca hayas caído en mora.
La primera: cuánto te queda por pagar y cuánto de eso es interés. El CAE tiene una particularidad que lo hace más caro de lo que suena, y es que el reajuste y el plazo largo hacen que el total pagado supere por mucho el monto original. El cálculo completo y las estrategias para salir antes están en cuánto pagas realmente de CAE.
La segunda: si en algún momento evaluaste dejar de pagar a la espera de la condonación, el escenario de 2026 cambió el cálculo. Los pagos de morosos se multiplicaron por seis después del anuncio de cobranza de marzo, lo que dice bastante sobre qué tan disponible era esa plata: no era que no se podía pagar, era que no había consecuencia. Ahora la hay.
Lo que hay que tener claro
Esta deuda tiene una particularidad frente a cualquier otra: el acreedor es el Estado, sabe exactamente cuánto ganas y tiene acceso directo a tu devolución de impuestos. No es una deuda que se pueda dejar envejecer esperando que se olvide.
Pero tampoco es una deuda que requiera resolverse mañana. Requiere lo mismo que cualquier otra: saber el monto exacto, saber cuánto te cabe al mes, y ponerlo en una cuota que aguante los doce meses del año y no solo el mes en que la firmaste. La cobranza es lo que cambió este año. Lo que no cambia es que sin números propios no hay decisión posible, solo reacción.
Este artículo es orientación financiera, no asesoría legal ni tributaria: para tu caso puntual, los montos y las alternativas oficiales están en la Tesorería General de la República. Y si lo que te falta es el paso previo, saber cuánto te queda realmente cada mes, Kavero PRO es el sistema que armamos para eso.